lunes, 31 de agosto de 2015

Comunicados de prensa

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Comunicados de prensa 2015

Usan a Southwest para proponer más ajuste

 

El 24 de agosto pasado salió publicada una nota del Profesor Andrés Hatum titulada Southwest Airlines: la contracara de Aerolíneas. En la nota el autor hace una serie de afirmaciones que muestran un enfoque profundamente equivocado en cuanto al negocio aerocomercial.


La propuesta de Hatum es que Aerolíneas tenga una estrategia de negocios como la de Southwest. Entre las aerolíneas aerocomerciales de pasajeros existen fundamentalmente tres modelos de negocios: las Aerolíneas Tradicionales o de Red, las Aerolíneas de bajo costo y las operadoras de Charters. Las aerolíneas de Red son las aerolíneas comerciales más comunes y de mayor trayectoria como Aerolíneas Argentinas, Lan Chile, Tam, Avianca, American Airlines, Iberia, Air France, etc. Son aerolíneas que operan mediante hubs, es decir, que conectan una gran cantidad de vuelos internacionales regionales y domésticos que permiten a sus pasajeros comprar pasajes a múltiples destinos en el mundo. Estas aerolíneas ofrecen un producto complejo, fuertemente sustentado en alianzas con otras aerolíneas que permitan ofrecer un producto a escala global. Tienen una flota que les da cierta versatilidad operativa con aeronaves de corto, mediano y largo alcance que le permiten acomodar su oferta a una demanda compleja. Las aerolíneas de bajo costo como Southwest operan fundamentalmente vuelos de corto y mediano radio en aeropuertos secundarios y con un servicio punto a punto tal como lo señala Hatum en su nota. Los dos tipos de aerolíneas son en alguna medida complementarios, tienen como objetivo mercados distintos y ofrecen productos que son distintos. Las aerolíneas de red apuntan al tráfico corporativo y de turismo de largo radio mientras que las de bajo costo apuntan a un tráfico de turistas y étnico para vuelos fundamentalmente domésticos.


Aerolíneas tiene claramente un papel dominante en el mercado aerocomercial nacional como la aerolínea de red con la mayor participación del mercado del país, un 85% en vuelos domésticos y un 20% en vuelos internacionales. Abandonar ese protagonismo para pasar a operar en aeropuertos subutilizados (de los que no hay en nuestro país) no tiene ningún sentido. De hecho Lan Argentina opera en Aeroparque y ni siquiera accede a mudar su operación a Ezeiza, mucho menos lo haría a un aeropuerto secundario. En la Argentina así como en Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia o Colombia no existe un tamaño de mercado lo suficientemente grande como para que surja una aerolínea de bajo costo. Sí existen en Brasil o México y en Panamá que se da el caso excepcional de COPA que tiene un modelo de negocios verdaderamente singular.


La realidad es que entre el mercado aerocomercial argentino y el mercado aerocomercial de EEUU existe una diferencia abismal. Pretender aplicar un modelo de negocios de EEUU en la Argentina con las diferencias que hay en escala y poder adquisitivo de una y otra población es un absurdo absoluto que no admite el menor análisis.


Agrega el profesor Hatum a su confusión inicial que la clave de la eficiencia está en la forma de seleccionar a sus recursos humanos y que mientras que Aerolíneas Argentinas tiene difusas reglas de selección, en Southwest por el contrario tienen un sistema de reclutamiento altamente sofisticado. Al respecto cabe señalar que el sistema de reclutamiento de Southwest no parece tener diferencias sustanciales con los sistemas de reclutamiento que tienen la mayoría de las aerolíneas incluida Aerolíneas Argentinas. En cuanto a su alta gerencia, en gran parte fue seleccionada por Aerolíneas Argentinas con la asistencia de una consultora para la que el propio Hatum trabajaba.

 

Más allá de lo poco feliz de la nota citada, repetidamente se postula que Aerolíneas estaría mejor gestionada si se pusiera al frente de su conducción una experimentada gestión privada. Esta afirmación pasa por alto dos cuestiones: por un lado, las gestiones privadas de Iberia primero, American Airlines después y Marsans finalmente fueron desastrosas y significaron un retroceso tanto para la compañía como para el transporte aerocomercial en la Argentina. Pero además, y ya lo hemos dicho hasta el cansancio, la forma que tiene una administración privada (que sólo mira la ganancia) para recortar las pérdidas es el ajuste. El Estado recibió una compañía que tenía un déficit igual al 100% de su facturación, para tener la eficiencia de costos que tiene Southwest y suponiendo que se podían recuperar 40 aviones de los que se disponía en 2008 la receta neoliberal habría sido despedir a 5.000 de los 9.000 empleados que había entonces. Aerolíneas a contramano de las recetas ortodoxas a las que nos quieren condenar y siguiendo lo encomendado por el Congreso de la Nación y la Presidenta de la República eligió crecer y gracias a ello hemos reducido el déficit a sólo un 10% de nuestra facturación con una flota de última generación de 75 aviones. En la actualidad empleamos a cerca de 12000 trabajadores, pero la cantidad de empleados por avión es menor que la de Latam y la mitad que la que era cuando el Estado se hizo cargo de la compañía en 2008.


Disfrazados de primer mundo nos vienen a invitar una y otra vez a que volvamos al ajuste y la austeridad que devastaron a nuestro pueblo y que nos sumieron en el 2001 en la peor crisis de nuestra historia. Hemos demostrado con hechos que otro camino es posible, los trabajadores de aerolíneas lo saben y los pasajeros lo viven día a día.        
 

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